Por Maggy DONALDSON
Los votantes en Estados Unidos eligieron a la primera gobernadora negra, al primer senador abiertamente gay, al primer senador musulmán y a la primera gobernadora indígena en unas elecciones de medio término que evidencian un liderazgo cada vez más diverso.
El descontento de los votantes hacia la administración del presidente Donald Trump resultó en una victoria demócrata que cambió el control de las dos cámaras del Congreso, además de marcar hitos para diversas minorías en el país.
Bill Shiebler, director de estrategia de la ONG State Voices, una red de defensores de la participación ciudadana, describió los resultados como “una gran reprimenda contra el odio y la división”.
“Vimos a un electorado que se identifica cada vez más con sus líderes y con aquellos que emergen de las comunidades que ahora representan”, declaró Shiebler a AFP.
“Esto forma parte de la democracia multirracial que funciona como se espera y no solo como una novedad”.
En Míchigan, el candidato Abdul El-Sayed se convirtió en el primer musulmán electo para el Senado de EE.UU.
Este médico de 42 años, conocido por su franqueza, movilizó a los votantes con propuestas progresistas, incluida la atención médica universal, para asegurar un escaño clave en el Senado para los demócratas, aunque tuvo que lidiar con la dura retórica antimusulmana de sus opositores.
El grupo de defensa Council on American-Islamic Relations aplaudió a El-Sayed por su perseverancia a pesar de los “continuos ataques islamófobos”.
“Nuestras comunidades trabajaron arduamente para asegurarse de que nuestras voces fueran escuchadas y de que estemos correctamente representados en el Senado”, afirmó la organización.
“Esto es lo que se puede lograr cuando nos unimos y votamos juntos”.
“Una elección histórica”
En Georgia, Keisha Lance Bottoms, candidata demócrata, ganó la gobernación y se convirtió en la primera mujer negra en alcanzar un cargo de esa magnitud en Estados Unidos.
La exalcaldesa de Atlanta derrotó al empresario de la salud Rick Jackson, logrando devolver la gobernación a los demócratas después de más de 20 años de control republicano.
Asimismo, el representante demócrata Chris Pappas se convirtió en el primer hombre abiertamente gay en el Senado de EE.UU. tras su victoria en New Hampshire.
Pappas, quien fue elegido a la Cámara de Representantes en 2018, manifestó: “Nadie debería ser discriminado por ser quien es o por a quién ama” en su plataforma.
En Nuevo México, Deb Haaland, demócrata, ganó la gobernación, siendo la primera mujer indígena estadounidense en ocupar un cargo ejecutivo regional.
Haaland, miembro de la tribu Laguna Pueblo, se desempeñó como secretaria del Interior en la administración del expresidente Joe Biden, donde también se destacó como la primera indígena estadounidense en un cargo de gabinete.
La demócrata Peggy Flanagan, de Minnesota, fue elegida como la primera senadora indígena americana.
El fuerte voto de castigo contra Trump también llevó a otros logros en Texas y California.
Gina Hinojosa destituyó al republicano Greg Abbott, quien buscaba la reelección, y se convirtió en la primera mujer latina en gobernar el estado fronterizo.
En California, Xavier Becerra se convirtió en el primer latino en ganar la gobernación tras superar al republicano Steve Hilton.
De cara al futuro, si Hakeem Jeffries, actual líder de la minoría en la Cámara de Representantes, asume la presidencia de la Cámara como se espera, se convertiría en el primer presidente afroamericano en la historia de este cuerpo legislativo en EE.UU.
“Esta fue una elección histórica en la que la gente decidió creer en sí misma y aferrarse a la esperanza que representa la promesa de este país, rechazando cualquier intento de silenciar sus voces”, concluyó Shiebler.
bur-mdo/pr/mas/pb/dbh © Agence France-Presse
Con información de: updateme.news
